Bolsas asiáticas y bonos toman impulso impulsados por el retroceso del petróleo

El dinamismo positivo que impulsó a Wall Street se trasladó a las principales plazas bursátiles y al mercado de bonos en Asia, donde los inversionistas recibieron con optimismo la reciente moderación en los precios del petróleo. La corrección a la baja en los costos energéticos ha devuelto cierto margen de tranquilidad ante los temores inflacionarios globales, lo que permite a los operadores tomar posiciones más favorables tanto en renta variable como en deuda soberana.
En este contexto, el índice regional de acciones MSCI avanzó un 0,3 %, encabezado por el buen desempeño del Kospi de Corea del Sur. Este rebote sigue los pasos del repunte neoyorquino, donde el S&P 500 logró su jornada más sólida desde inicios de agosto con un avance del 1,1 %, secundado por el sector tecnológico del Nasdaq 100 y una fuerte recuperación en los fabricantes de microchips. La reacción del mercado refleja la absorción gradual del endurecimiento monetario tras la reciente alza de tasas ejecutada por la Reserva Federal estadounidense.
El respiro en el sector energético
El crudo Brent encadenó su tercer día de descensos, situándose por debajo de los US$104,00 el barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) cayó hacia los US$101,12. El alivio en las cotizaciones obedece tanto a las expectativas generadas en torno a próximas vías diplomáticas que aminoren la tensión entre Estados Unidos e Irán, como a la rápida respuesta de Arabia Saudí para restablecer la operatividad de su oleoducto Este-Oeste tras recientes ataques de drones. Asimismo, gestiones diplomáticas de Pekín para contener incidentes marítimos en Bab el-Mandeb han suavizado los temores sobre un desabastecimiento severo en las rutas globales.
Esta descompresión en la energía impactó de inmediato en la curva de rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, cuyo retorno a 10 años cedió terreno hasta situarse cerca del 4,93 %, relajando la presión financiera y arrastrando con ganancias a la deuda soberana de Australia y Nueva Zelanda en la apertura regional.
Expectativa en Tokio y ajustes en Europa
En el plano de las divisas y la política monetaria, la atención se concentra en Tokio. Con una inflación que moderó su ritmo en Japón por primera vez en cuatro meses gracias a subsidios gubernamentales, el consenso del mercado descuenta que el Banco de Japón elevará su tasa de referencia en 25 puntos básicos para situarla en 1,25 %. El yen cotiza con relativa estabilidad en torno a las 156 unidades por dólar, en vísperas de las declaraciones de su gobernador, Kazuo Ueda, de quien se espera una postura firme para resguardar la moneda.
Por su parte, el Viejo Continente también experimentó un alivio luego de que el Banco de Inglaterra mantuviera inalteradas sus tasas de interés y descartara la venta de bonos a largo plazo dentro de su esquema cuantitativo, lo que frenó la escalada de rendimientos que venía presionando fuertemente al mercado de deuda británico.