El yen tropieza frente al dólar tras alza del Banco de Japón y división en su junta

El yen japonés profundizó su depreciación frente al dólar estadounidense con una caída de hasta un 0,7%, situándose en torno a las 157,09 unidades por billete verde. Aunque el Banco de Japón (BOJ) cumplió con las expectativas del mercado al elevar los tipos de interés, la presencia de dos votos disidentes dentro de la junta de gobierno generó incertidumbre inmediata sobre el ritmo de futuros ajustes monetarios.
La decisión se saldó con una votación de 7 a 2, en la que los miembros Toichiro Asada y Ayano Sato se opusieron a la medida. Este desacuerdo interno fue interpretado en los parqués internacionales como una señal de cautela. Analistas como Chidu Narayanan, estratega de Wells Fargo, apuntaron que la postura de los dos integrantes más moderados debilita la tesis de una secuencia acelerada de subidas en el costo del dinero nipón, lo que terminó impulsando al par USD/JPY al alza y restando fuerza a los rendimientos de la deuda soberana de corto plazo en Japón.
Contraste con la Reserva Federal y balance accionario
El debilitamiento de la moneda asiática brindó oxígeno al sector exportador, impulsando al índice bursátil Nikkei 225 a ganar hasta un 2% en la sesión vespertina de Tokio, mientras que el indicador general Topix cerró prácticamente plano ante el lastre del sector financiero.
Este movimiento cambiario se produce pocos días después de que la Reserva Federal de Estados Unidos adoptara una postura marcadamente restrictiva, factor que volvió a inclinar la balanza a favor del dólar y frenó la recuperación que el yen había registrado a inicios de mes por el desarme de posiciones de carry trade. De acuerdo con Masahiko Loo, estratega sénior de State Street Investment Management, la tasa del BOJ continúa en terreno expansivo aun ubicándose en el 1,25%, lo que mantendrá a los inversionistas pendientes de cada comparecencia del gobernador Kazuo Ueda.
La barrera de los 160 y el riesgo de intervención
En las mesas de divisas ya se contempla la posibilidad de que el tipo de cambio vuelva a testear la zona psicológica de los 160 yenes por dólar si se consolida la percepción de que Tokio no podrá seguir el paso de Washington.
Un escenario de mayor debilidad abriría de nuevo la puerta a una intervención cambiaria bilateral. Durante el pasado mes de agosto, Japón destinó una cifra histórica de 15,4 billones de yenes (unos 98.300 millones de dólares) a operaciones en el mercado de divisas coordinadas con las autoridades estadounidenses. Con el respaldo explícito a un yen más firme por parte del secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, expertos del mercado como Neil Newman, de Astris Advisory, advierten que una presión sostenida por encima de los 160 por dólar activará de inmediato las alarmas de los reguladores.