El desplome de las tecnológicas arrastra al cobre a su nivel más bajo en once semanas

El precio del cobre sufrió un duro revés en las plazas financieras internacionales, precipitándose a su nivel más bajo en once semanas tras perforar el soporte psicológico de los US$14.000 por tonelada métrica. Este retroceso responde directamente a una agresiva ola de ventas en las acciones del sector tecnológico global, lo que ha enfriado el apetito por activos de riesgo y ensombrecido las perspectivas de demanda para los metales industriales.
En la Bolsa de Metales de Londres (LME), la cotización del metal rojo llegó a retroceder hasta un 3,2%, tocando un mínimo intradía de US$13.883 por tonelada, su nivel más débil desde el pasado 19 de agosto. La presión bajista se intensificó al compás de caídas generalizadas en mercados fuertemente expuestos a la tecnología, como la plaza bursátil de Corea del Sur, sumado a la cautela reflejada en los futuros de las acciones estadounidenses.
La narrativa de la inteligencia artificial bajo escrutinio
Buena parte del vigor que exhibió el cobre en meses recientes se apoyó en la expectativa de que el auge de la inteligencia artificial requeriría un consumo masivo del metal para centros de datos, cableado y expansión de redes eléctricas. No obstante, las dudas recientes sobre el retorno y la velocidad del despliegue de estas inversiones millonarias han llevado a los operadores a reevaluar sus proyecciones. Analistas de firmas como RBC Capital Markets advirtieron que este ajuste pone bajo la lupa la tesis de demanda vinculada a la IA que impulsó el rally del cobre.
A pesar de que el metal acumula un avance cercano al 12% en lo que va del año, la caída amenaza con romper la banda de consolidación en la que se había mantenido durante los últimos dos meses. A esta coyuntura se añade la incertidumbre respecto a las intenciones de Washington sobre posibles aranceles a la importación de metales refinados, un factor que previamente había alentado las compras por cobertura pero que ahora genera cautela.
Retroceso generalizado en los metales industriales
El nerviosismo de los inversores también se vio alimentado por el monitoreo constante de los riesgos geopolíticos y la tensión persistente entre Estados Unidos e Irán, en una jornada donde los precios del crudo rebotaron con fuerza.
El impacto de este enfriamiento tecnológico se extendió a otros insumos críticos para la industria electrónica:
- Estaño: Clave en la soldadura de circuitos impresos, cayó más de un 4,5% hasta situarse en los US$47.385 por tonelada, su registro más bajo desde el mes de abril.
- Aluminio: Registró pérdidas de un 1,7% en la sesión de Londres.
- Cobre: Hacia el cierre de las operaciones europeas, moderó levemente la caída a un 2,7%, cotizándose en torno a los US$13.959 por tonelada.
El balance del mercado sugiere que, hasta que no se aclare el panorama macroeconómico y se estabilicen las valoraciones en el sector tecnológico, los metales industriales enfrentarán un entorno de alta volatilidad y demanda contenida.