¿Qué le espera a Wall Street, al dólar y al oro tras las elecciones en EE.UU.? La historia financiera marca la pauta

Las elecciones intermedias en Estados Unidos suelen funcionar como un punto de inflexión para los mercados globales. La historia bursátil demuestra que el índice S&P 500 tiende a experimentar un sólido repunte una vez disipada la incertidumbre electoral, aunque este dinamismo positivo no se traslada con la misma consistencia al dólar estadounidense, al oro ni a los títulos soberanos de renta fija.
Para analistas y operadores de la plaza internacional, el foco no recae únicamente en la distribución de escaños en el Congreso, sino en su impacto directo sobre el déficit fiscal, las reformas tributarias, las tarifas comerciales y, de manera determinante, la hoja de ruta de la Reserva Federal. Según apunta Daniela Hathorn, especialista sénior de mercados en Capital.com, la correlación de fuerzas legislativas condicionará la agenda fiscal y marcará el pulso de las tasas de interés, elementos que verdaderamente mueven las agujas del capital.
El rally histórico del S&P 500
El comportamiento de la renta variable estadounidense exhibe números contundentes. Las cifras históricas compiladas desde 1946 por investigadores de mercado como Nathaniel Welnhofer y Christopher Cain revelan que el S&P 500 ha registrado un rendimiento promedio del 7,5% durante los tres meses posteriores a los comicios legislativos, contrastando notablemente con el modesto 1,8% obtenido en los tres meses previos. En 15 de 20 procesos electorales evaluados, el desempeño posterior superó al anterior.
Esta tendencia alcista se consolida a horizontes más amplios. Registros observados desde 1950 indican que el índice gana en promedio un 14,6% en los 12 meses posteriores a las votaciones, mientras que métricas como el MSCI USA arrojan avances del 12% a seis meses vista en la totalidad de las 13 elecciones revisadas desde 1974. Incluso un Congreso dividido o bajo control de la oposición no ha frenado el optimismo: en los siete episodios donde el partido rival conquistó al menos una cámara, el S&P 500 avanzó un promedio de 6,2% en el trimestre siguiente.
Oro y dólar: senderos con menor predictibilidad
A diferencia de las acciones, los activos de refugio y las divisas no replican un patrón tan uniforme. De acuerdo con métricas procesadas por el analista Ignacio Mieres, el oro mostró una ganancia mediana de 1,64% en el mes posterior a las elecciones entre 1974 y 2022, extendiéndose a un repunte promedio del 4,9% al cabo de 120 jornadas bursátiles.
No obstante, Juan Carlos Artigas, director global de Investigación del World Gold Council, subraya que los resultados electorales no generan por sí solos un impacto sistemático sobre el metal precioso. El valor del oro responde principalmente a si las políticas públicas aprobadas alteran los equilibrios macroeconómicos globales y la estabilidad geopolítica, más allá de la retórica de campaña.
Por su parte, el índice dólar (DXY) suele mostrar timidez inicial con una subida mediana de apenas 0,26% a un mes de las urnas, pero tiende a debilitarse en el mediano plazo: retrocede en promedio un 0,8% a los 120 días, con caídas en ocho de los 13 ciclos analizados desde 1974. Episodios recientes, como el de 2022, demostraron que sorpresas en los reportes de inflación tienen un peso mucho más determinante sobre el billete verde que el balance de poder en el Capitolio.
La volatilidad se repliega tras las urnas
En cuanto a los bonos del Tesoro a 10 años, la falta de una trayectoria predefinida confirma que los rendimientos siguen atados a las expectativas de inflación y la política monetaria. Donde sí existe consenso estadístico es en el índice de volatilidad (VIX), el cual descendió en ocho de los últimos nueve ciclos electorales desde 1990, con una contracción promedio de 5,5 puntos en los cuatro meses posteriores.
Con el telón de fondo de la inteligencia artificial, el vaivén del crudo y las tensiones arancelarias, el consenso en Wall Street coincide en que las elecciones despejan la niebla política, pero la última palabra sobre las carteras de inversión siempre la tendrá el ciclo económico y la Reserva Federal.