domingo, 30 de agosto de 2026
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Alarma por muertes en centros clandestinos de rehabilitación en el este del país

Publicadodomingo, 30 de agosto de 2026, 12:00 a. m.
Alarma por muertes en centros clandestinos de rehabilitación en el este del país

Tragedias bajo la sombra de la clandestinidad

La proliferación de centros de rehabilitación sin aval sanitario en la República Dominicana vuelve a colocarse en el centro del debate público tras registrarse nuevas muertes de jóvenes internados. Familias desesperadas por rescatar a sus parientes de las garras de las adicciones terminan confiando en establecimientos que operan al margen de la supervisión del Ministerio de Salud Pública, con desenlaces fatales marcados por la opacidad y serias denuncias de negligencia.

El caso de José Franco Guerrero

Uno de los fallecimientos más recientes corresponde a José Franco Guerrero, de 25 años y oriundo de Baní, quien perdió la vida el pasado 21 de agosto tras permanecer seis meses ingresado en la Fundación Evangélica Ejército de Dios Rescatando al Caído, ubicada en La Romana y dirigida por el pastor Junior Alexis Guerrero. Sus allegados denunciaron un drástico deterioro en su salud, falta de alimentación y la solicitud de dinero para una transfusión sanguínea que presuntamente nunca se realizó. La administración del centro notificó que la causa del deceso fue un paro respiratorio justo cuando debía ser trasladado a un hospital, sin haber ofrecido reportes médicos previos.

Un patrón alarmante en La Romana y Boca de Yuma

Este caso no representa un hecho aislado en el mismo establecimiento. El pasado 30 de abril falleció allí Kelvin Alexander Mateo, de 24 años, en circunstancias dudosas que los encargados catalogaron como suicidio, versión que generó fuertes cuestionamientos por parte de sus familiares mientras el pastor a cargo declinó ofrecer declaraciones.

A estos sucesos se suma la muerte de Luis René Contreras Martínez, ocurrida el 10 de julio en otro recinto identificado como La Gloria es de Dios, ubicado en Boca de Yuma y administrado por Juan Carlos Martínez Guerrero, conocido popularmente como "El Rescatador". Dicho lugar tampoco cuenta con licencia sanitaria. Aunque trascendieron denuncias de presuntos golpes y maltratos, la causa reportada fue un trauma craneoencefálico tras caerse de un camarote.

Urgencia de fiscalización y control sanitario

El accionar de los denominados "rescatadores" —quienes acuden a viviendas para trasladar a personas con problemas de adicción a estos centros informales— continúa expandiéndose al amparo de la desesperación familiar y el vacío regulatorio. La acumulación de muertes en estos recintos subraya la imperiosa necesidad de que las autoridades judiciales y de salud intervengan de manera estricta para garantizar que estos espacios cumplan con estándares médicos y de derechos humanos fundamentales.