Avanza proyecto que obligaría a becarios en el extranjero a devolver fondos si no regresan a República Dominicana

La Cámara de Diputados dio un paso trascendental en la regulación del gasto público educativo al aprobar en primera lectura el proyecto de Ley Nacional de Becas. La iniciativa contempla que los profesionales dominicanos beneficiados con programas de estudios internacionales financiados por el Estado tengan la obligación legal de retornar al país tras concluir su formación académica.
El proyecto, propuesto por el legislador José Manuel Caraballo Gómez, establece la creación del Sistema Nacional de Becas para el Desarrollo Productivo y Laboral. Esta estructura tiene como meta directa vincular los recursos invertidos en la capacitación de alto nivel con las demandas prioritarias de los sectores productivos, sociales y económicos de la República Dominicana.
Compromiso laboral de dos a cinco años
Dentro de las disposiciones esenciales del documento legislativo, se fija que los becarios deberán prestar servicios profesionales en suelo dominicano durante un lapso de entre dos y cinco años al término de sus estudios. De no cumplir con esta condición de reciprocidad, los beneficiarios tendrán que reintegrar íntegramente al erario los fondos destinados a su capacitación, además de quedar sujetos a posibles consecuencias legales en los ámbitos civil y penal.
La pieza legislativa responde a un debate recurrente en torno a la fuga de cerebros y la rentabilidad social de la inversión estatal. Al respecto, el titular del Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCYT), Rafael Santos Badía, ha destacado previamente que ya existen acuerdos firmados con los estudiantes para garantizar su regreso, mientras la institución diseña mecanismos más efectivos que aseguren su inserción oportuna en el mercado laboral dominicano.
Trámite legislativo pendiente
Para convertirse en ley de la República, la iniciativa legislativa aún debe superar una segunda lectura en la Cámara Baja y continuar su proceso reglamentario en el Senado. De ser promulgada por el Poder Ejecutivo, el país contaría con un marco normativo estricto que condicionaría la ayuda estatal para estudios foráneos a un aporte tangible al desarrollo nacional.