Empresas de telecomunicaciones demandan diálogo y certidumbre jurídica ante reforma de ley en República Dominicana

El sector de las telecomunicaciones en la República Dominicana se prepara para una de sus transformaciones normativas más determinantes. Ante el inminente proceso de actualización de la Ley General de Telecomunicaciones, la Asociación de Empresas de Comunicación y Tecnología (Comtec) instó a las autoridades a articular un marco de diálogo amplio y participativo que sopese rigurosamente el impacto técnico y económico de cada modificación.
El reclamo agrupa a los principales actores del mercado dominicano, entre ellos Claro, Altice, Wind Telecom, Onemax y Phoenix Tower International, firmas responsables de desplegar la red de conectividad nacional. De acuerdo con el gremio, cualquier actualización jurídica debe nutrirse de la experiencia acumulada tanto a nivel local como internacional por quienes sostienen las inversiones e infraestructura del país.
Diálogo y predictibilidad para proteger la inversión
La directora ejecutiva de Comtec, Claudia García, subrayó que la revisión del marco legal constituye una oportunidad crucial para el crecimiento dominicano, siempre que se formule bajo criterios de sostenibilidad y estabilidad regulatoria.
"Modernizar la Ley representa una oportunidad para el país, pero para aprovecharla plenamente es importante construir las nuevas reglas a través del diálogo, escuchando a los distintos actores y evaluando cuidadosamente su impacto", afirmó García.
Las empresas insistieron en que un marco regulatorio moderno debe garantizar competencia justa, reglas claras y seguridad jurídica. Estas condiciones resultan vitales no solo para atraer nuevos capitales, sino también para dar certidumbre a las corporaciones que ya han comprometido recursos millonarios en el despliegue de redes de última generación en suelo dominicano.
Telecomunicaciones como motor esencial de la economía
Desde la entidad gremial se advirtió que las decisiones normativas que se adopten trascenderán a los propios operadores, pues tocarán de forma directa la vida cotidiana de millones de ciudadanos y la competitividad de las empresas. Actividades cotidianas como el trabajo remoto, la educación en línea, las transacciones financieras y la digitalización de los servicios estatales descansan sobre esta columna vertebral tecnológica.
El sector concluyó que solo mediante un proceso deliberativo equilibrado se asegurará que el país preserve su posicionamiento como uno de los líderes regionales en conectividad, resguardando la calidad de los servicios y la constante incorporación de nuevas tecnologías.