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Crisis en el gigante del 'Swoosh': Acciones de Nike se desploman a mínimos de 2013 ante una prolongada sequía de ventas

Publicadovie, 2 oct 2026, 10:56 a. m.
Crisis en el gigante del 'Swoosh': Acciones de Nike se desploman a mínimos de 2013 ante una prolongada sequía de ventas

El gigante mundial de la indumentaria deportiva vive uno de los pasajes más amargos de su historia corporativa. Las acciones de Nike (NKE) retrocedieron más de un 6% en Wall Street, situando su cotización en torno a los US$33, un nivel que no registraba desde 2013. El desplome profundiza una pérdida acumulada de casi 48% en lo que va de año, encaminando a la firma a lo que podría constituirse como su peor ejercicio bursátil anual desde que debutó en el parqué neoyorquino, figurando además entre los títulos más castigados del índice S&P 500.

El catalizador de esta sacudida responde al reconocimiento abierto por parte de la cúpula directiva de que el camino hacia la recuperación será considerablemente más tortuoso de lo previsto. Aunque las divisiones técnicas de alto rendimiento (Performance) y el mercado norteamericano mostraron cierta resiliencia, quedaron eclipsadas por el pronunciado enfriamiento de la demanda en mercados clave y el estancamiento de sus productos estrella de estilo de vida.

Un panorama financiero desalentador para 2027

El verdadero revés para los inversionistas llegó con la actualización de las proyecciones a mediano plazo. La empresa prevé que sus ingresos para el año fiscal 2027 retrocedan en un rango porcentual de un dígito alto, una cifra que pulveriza el modesto descenso del 2,4% que barajaban los modelos del mercado. Asimismo, la previsión de beneficio por acción ajustado se recortó a una banda de entre US$1,15 y US$1,35, frente al estimado previo de US$1,65.

Este deterioro contrasta con un primer trimestre fiscal en el que las ganancias lograron superar las expectativas al situarse en US$0,48 por acción, pero con una facturación general que descendió un 4,3% hasta colocarse en US$11.210 millones, reflejando la pérdida gradual de impulso en las cajas registradoras globales.

El enfriamiento en China y el desgaste de Jordan y Dunk

El desempeño internacional ha dejado al descubierto grietas estructurales severas, especialmente en la región de la Gran China. Los ingresos en este territorio clave cayeron un 22% (un 26% a moneda constante) hasta US$1.180 millones, mientras que sus beneficios operativos (EBIT) se hundieron un 34%. Con este resultado, el fabricante acumula nueve trimestres consecutivos en retroceso dentro de un mercado donde las marcas locales ganan terreno con agresividad.

A esta coyuntura se suma el agotamiento comercial en su división de Sportswear, que genera prácticamente la mitad de sus ingresos consolidados. La saturación de siluetas emblemáticas forzó a la directiva a retirar producto del mercado para reavivar la escasez: el modelo Dunk sufrió una estrepitosa caída de ventas del 50% en el trimestre, mientras que los lanzamientos retro de la franquicia Jordan (como las series 3, 4 y 11) están siendo espaciados con mayor rigor para evitar la devaluación de la marca. Analistas estiman que la renovación del catálogo tomará entre 12 y 24 meses en surtir efecto tangible.

El plan 'Pace': Costes antes que rentabilidad inmediata

Como contrapeso, la categoría técnica de rendimiento (Performance) —que incluye calzado e indumentaria para correr, baloncesto, fútbol global y entrenamiento— logró expandirse a un ritmo de un dígito alto, alcanzando un volumen de US$16.000 millones y aportando un respiro táctico a la rentabilidad en Norteamérica.

Sin embargo, la estrategia de fondo de Nike se ha tornado en un ejercicio de estricta disciplina fiscal. Su programa de reestructuración plurianual, denominado Pace, apunta a generar ahorros acumulados por US$2.500 millones para el año 2031, pero requerirá asumir cargos extraordinarios cercanos a los US$1.000 millones antes de impuestos, incluidos unos US$300 millones destinados a indemnizaciones laborales. Bancos de inversión y firmas de corretaje advierten que los frutos de este ajuste difícilmente se percibirán antes del año fiscal 2029.

Ante este escenario, la plaza financiera ha recortado en cadena sus precios objetivos, ubicando el consenso promedio por debajo de los US$40 por título. Las miradas ahora se dirigen al inminente Investor Day, donde la dirección ejecutiva deberá convencer a un mercado escéptico de que aún posee el poder de diseño e innovación necesario para enderezar el rumbo del negocio.