El cobre retrocede a mínimos de tres semanas presionado por el alza de tasas en EE.UU. y una mayor oferta

El mercado de metales industriales enfrenta una jornada de ajustes significativos. Los futuros del cobre a tres meses retrocedieron hasta situarse en torno a los US$14.000 por tonelada, marcando su nivel más bajo en más de tres semanas. Este descenso responde principalmente a la combinación de dos factores determinantes: el aumento de las reservas físicas en los depósitos bursátiles y la creciente convicción de que las tasas de interés en Estados Unidos continuarán en terreno restrictivo.
En la Bolsa de Metales de Londres (LME), los contratos registraron una caída de hasta 1,6%, cotizándose en US$14.018,50 por tonelada tras confirmarse el ingreso de 8.425 toneladas de metal a su red de almacenamiento. Este flujo de suministros alivia la fuerte estrechez que vivió el mercado en agosto, cuando la contracción de existencias desató temores de desabastecimiento global y disparó los precios a niveles récord.
Normalización de diferenciales y flujo comercial
El alivio en la oferta también se refleja en la estructura de precios. En las últimas semanas, la brecha entre las cotizaciones de referencia de Londres y los valores del Comex en Nueva York se ha reducido paulatinamente. Este estrechamiento restó atractivo a las operaciones de arbitraje que enviaban cargamentos masivos hacia territorio estadounidense de cara a eventuales aranceles, frenando la fuga de metal de los almacenes europeos.
Asimismo, las condiciones al contado mostraron un giro contundente: los contratos inmediatos pasaron a negociarse con un descuento de US$45 por tonelada frente a los futuros a tres meses. El panorama contrasta radicalmente con el escenario de agosto, cuando el diferencial llegó a registrar una prima de US$545 por tonelada en una condición técnica de backwardation, síntoma inequívoco de escasez inmediata.
El peso de la Reserva Federal sobre las materias primas
El debilitamiento del metal rojo coincide con un clima de aversión al riesgo en los mercados globales. Los inversionistas han reforzado sus apuestas sobre un pronto ajuste al alza en las tasas por parte de la Reserva Federal, alimentadas por lecturas de inflación más elevadas de lo previsto al cierre de la semana pasada. Un dólar robusto y costos de financiamiento más altos encarecen las operaciones tanto para fabricantes como para consumidores industriales.
Analistas de la firma Sucden Financial Ltd. explicaron que, con la reducción de las posiciones largas especulativas y la disipación del estrés en el mercado al contado, es previsible que el cobre mantenga un comportamiento volátil cerca de sus niveles actuales hasta que reaparezcan compradores agresivos o un nuevo catalizador macroeconómico trace una dirección definida.
El impacto no fue exclusivo del cobre: la mayoría de los metales básicos operaron a la baja al inicio de semana, destacando una caída del 1,5% en el zinc, mientras que el aluminio logró sostener un avance marginal.