Paramount y California aceleran negociaciones clave para destrabar la megafusión con Warner Bros.

El mercado financiero reaccionó con marcado optimismo ante el avance decisivo en los diálogos entre Paramount Skydance Corp. y las autoridades regulatorias del estado de California. En las operaciones posteriores al toque de campana, las acciones de Paramount registraron un salto de hasta un 8,7%, secundadas por una subida del 8,6% en los títulos de Warner Bros. Discovery Inc., impulsadas por la perspectiva de un pacto inminente que permita destrabar la histórica adquisición valorada en US$110.000 millones.
Negociaciones contrarreloj para eludir el juicio
La transacción permanecía en un terreno pantanoso tras la ofensiva legal emprendida por California, junto a una coalición de 11 estados y el influyente sindicato de guionistas (Writers Guild). Los demandantes sostienen que la unión de ambos titanes crearía un monopolio perjudicial para la competencia, tanto en las salas de cine como en el ecosistema de la televisión por cable.
Aunque los tribunales habían pautado sesiones formales de conciliación para los días 14 y 15 de octubre, fuentes cercanas al proceso confirman que los equipos legales han mantenido deliberaciones a puertas cerradas para sellar un acuerdo definitivo a la mayor brevedad. Frente a esto, las partes han optado por el hermetismo: Paramount declinó emitir comentarios, mientras que el despacho del fiscal general de California, Rob Bonta, insistió en el carácter confidencial de las conversaciones sin confirmar ni desmentir los términos en discusión.
Remedios estructurales frente a compromisos blandos
Para aplacar las inquietudes regulatorias, Paramount había colocado sobre la mesa compromisos operativos, tales como la garantía de estrenar un mínimo de 30 películas anuales en cines y expandir sus presupuestos en programación televisiva. No obstante, la postura de Bonta ha sido tajante: las promesas conductuales son difíciles de auditar y no garantizan un equilibrio de mercado.
La fiscalía californiana se inclina por remedios estructurales, lo que implicaría la venta directa de activos estratégicos. Entre las alternativas que se debaten figura la enajenación de cierta propiedad intelectual —un punto neurálgico considerando que el catálogo de Warner alberga marcas globales como DC Comics y la saga de Harry Potter— o incluso la escisión y venta de redes de cable como TBS y la cadena informativa CNN.
La asfixiante presión del reloj financiero
El calendario juega decididamente en contra de Paramount. La corporación enfrenta una penalización financiera severa: a partir de finales de este mes, deberá abonar a Warner Bros. una compensación por mora de US$7 millones diarios mientras la operación siga estancada.
Con un juicio programado recién para marzo del próximo año y la sombra de una tarifa de ruptura contractual ascendente a los US$7.000 millones en caso de que la compra colapse, la cúpula de Paramount tiene razones multimillonarias para ceder ante las exigencias estatales y amarrar un entendimiento antes de que los costos comprometan la viabilidad de la fusión.